A menudo se encuentran en la población infanto-juvenil conductas agresivas, de oposición, desobedientes o desafiantes entre otras…

Podeemos saber si los problemas de comportamiento deben tratarse por un profesional, en función de la frecuencia, magnitud y perseverancia en el tiempo de la conducta en cuestión teniendo en cuenta la edad del niño.

Las características principales de los trastornos de conducta son los siguientes:

Trasgresión de las normas sociales.

Agresividad.

Impulsividad.

Ausencia de sensibilidad a los sentimientos de los otros.

Carácter manipulador.

Falta de respuesta a los premios y el castigo.

Carácter inapropiado para su edad.

CONDUCTA AGRESIVA

Se refiere tanto a la agresividad física como a la verbal, y tanto a la autoagresividad como a la agresividad contra los demás.

Tanto el comportamiento autodestructivo como el de agresividad contra los demás pueden llegar a resultar muy peligrosos; de ahí, que no deben ignorarse, ni se puede esperar a que se resuelvan por sí solos.

VIOLACIÓN DE REGLAS

Nos referimos aquellas reglas que son propias de los niños y adolescentes, como las relacionadas con la no asistencia a clase (hacer novillos), realizar bromas pesadas, travesuras de todo tipo, pasar la noche fuera de casa pese a la negativa de los padres…