• Temor a espacios cerrados.
  • Miedo a los espacios abiertos.
  • Miedo a las alturas.
  • Miedo a volar.

Miedo irracional y exagerado a permanecer en un espacio cerrado pequeño como un ascensor, una cueva, túneles, sótanos, etc.

Cuando una persona que sufre claustrofobia anticipa que va a entrar o entra, en un espacio cerrado, experimenta una reacción de ansiedad intensa como falta de aire, palpitaciones o mareo.

Se da más a menudo entre las mujeres que entre los hombres, se caracteriza por la ansiedad que aparece donde resulta difícil escapar u obtener ayuda. En consecuencia se produce una evitación casi permanente de muchas situaciones, como estar solo dentro o fuera de casa, sitios con mucha gente o mezclarse con la gente entre otras.

Puede o no estar acompañada de: palpitaciones, sudoración, temblores o sacudidas, sensación de ahogo, náuseas, mareo, miedo a perder el control, miedo a morir…

La acrofobia es el miedo irracional, exagerado e irreprimible a las alturas. Esta fobia, genera una alta carga de ansiedad a las personas que la sufren. Por ello, estas personas acaban desarrollando conductas de huida o evitación de esas situaciones temidas.

Es el miedo persistente, anormal e injustificado a volar en aviones.

Esta fobia está bastante extendida en una importante proporción de la población, que puede experimentar desde una ligera incomodidad y ansiedad en el momento de realizar el vuelo, hasta un autentico terror ante la idea de montarse en un avión, lo que les imposibilita realizar este tipo de viajes.